PERDIDO EN VOS (SOLO UNA VEZ MÁS)


Volvé una vez más,
vení hasta aquí
y acelerá de nuevo mis latidos.
Mirame de esa forma
en que solo vos sabes hacerlo,
dejá que nuevamente
admire el movimiento
de tus caderas al pasar.
Seducime una vez más
con el fulgor de esas piernas
que se descubren
al aumentar el calor.
Agarra mi mano
con tus dedos suaves y finos
y encendé la llama
que después apagaremos
con el torrente infinito
de tu cuerpo y el mío.
Vamonos a ese lugar secreto
que tantas veces
vio nuestros cuerpos desnudos,
allí donde no hay secretos,
escapemos a ese sitio
en donde las almas vuelan en plenitud,
en donde los abrazos son eternos
y los besos saben a paraíso.
Dejá que mis labios
toquen suavemente los tuyos
que el roce de las bocas
sea un cielo que empieza a lanzar
las primeras gotas de lluvia
que anuncian una tormenta feroz.
Cerrá los ojos nuevamente
y dejá que tus pestañas encorvadas
acaricien mi rostro.
Y que en cada roce
demos esos chispazos
que hacen estremecer
hasta el último rincón
de nuestro ser,
que a esta altura ya es uno solo.
Y así entregada a este viaje infinito
dejá que mis manos te recorran
y redescubran esa tierra
llena de cumbres y valles
dispuestos a ser conquistados.
Que tu pecho sea el lugar
a donde me detengo
y envuelvo con caricias lentas
y besos cada vez más fervorosos.
De a poco el ambiente
se viste de fuego
mientras lentamente
nuestros cuerpos se desvisten
y te soltás el pelo,
ese lugar en que me pierdo
al explorarte desde los pies.
Tu vientre
es la puerta de entrada
al jardín de flores
que empiezan a embellecer
como anticipo de lo que está por suceder.
Subo y bajo
y en cada movimiento
la llama empieza a arder.
El sudor es la señal que indica
que los cuerpos están listos
y entonces llego al centro del universo.
Primero entro con suavidad
y me dispongo a darte lo mejor.
De a poco, en cada paso,
en cada beso
y ahí es donde los planetas chocan
y nacen las estrellas,
en medio de un caos majestuoso.
No te detengas,
No pares de danzar
que el ritmo de tus muslos
llena de armonía este lugar.
Quedate ahí,
cobijada entre mis brazos.
Quedate ahí un rato
que esto no tiene que terminar

Dejame un momento más tu cuerpo disfrutar.

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